Este fruto otoñal, procedente de la palmera datilera originaria de Mesopotamia y cuyo cultivo se inició hace más de 50.000 años, se suele tomar desecado y debido a su dulce sabor ha ido ganando adeptos con el paso del tiempo. Y no es para menos, pues las propiedades nutricionales que acompañan a su composición son de lo más ricas y variadas. Por ejemplo, los dátiles son una gran fuente de fibra, minerales como el potasio, el magnesio y el calcio, carbohidratos saludables y vitaminas A, C y E, además de numerosos antioxidantes. Los dátiles no tienen colesterol y poseen muy poca grasa, por lo que son ideales para regular los niveles de colesterol malo y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón.Ingredientes
Dátiles sin Carozo
Una de sus cualidades más conocidas es la de aliviar y prevenir el estreñimiento debido a la fibra dietética que incluye en su composición. Aunque para sacarles el máximo partido lo mejor es que los tengas en remojo durante toda una noche antes de su consumo.
Puedes tomar los dátiles como cualquier otra fruta, en solitario y a modo de postre, aunque su dulzor también es perfecto para sustituir el azúcar en algunas elaboraciones o para combinar con otros ingredientes salados que proporcionen a tu paladar un suculento contraste.
Dátiles sin Carozo